Hay
días en los que echo la vista atrás y recuerdo lo diferente que eran las cosas
cuando era pequeña... mis días pasaban volando con solo ir al cole, jugar y reír
con las amigas en la plaza por las tardes. Eramos increiblemente felices ¿no creeis?
Las
preocupaciones que teníamos era un castigo del profe, una mala nota (o no la
esperada), una reprimenda de mamá o papá o quizás que los Reyes Magos no
trajeran lo que quisiéramos o incluso aún, que no trajeran nada, cosa imposible...
Me da
rabia ver como a medida que pasa el tiempo las preocupaciones aumentan y de
algún modo la alegría se pierde... comienza la época de crear un futuro.
Estudios
que parecen interminables a pesar de que ahora, aún quisiera que así fueran;
exámenes imposibles que al final se sacan, profesores odiosos sobre los que mas
recuerdos se guardan, no se si por rencor o quizás por cariño...
Llega
entonces el momento de decidir el futuro laboral... ¿tú que quieres ser de mayor?
Esa pregunta es mas cercana ahora de lo que con 5 años era y por ello, es
momento de decidirlo aunque solo se quede en eso, unos simples estudios sin
llegar a realizar en la triste realidad.
Si la
maravillosa etapa de los estudios acaba, es momento de madurar a mi modo de ver
y acoplarse a lo que exista, ¿será gratificante? ¿Merecerá la pena?
En
ocasiones será divertido, ameno, alegre, etc., pero nunca será lo deseado para
todos aquellos que soñamos desde hace años con el trabajo de tu vida. Con ese
futuro laboral en que siempre has imaginado estar, ese que buscas por páginas
de empleo de manera desesperada y cuando por fin existe alguna oferta, rechazan
tu propuesta una y otra vez. Es cuando te preguntas, ¿será que no valgo?
Por
otro lado, la vida de las personas de alrededor cambian bruscamente... tus
amigas ya no son lo que eran, la relación ya no es la misma, quizás porque está
por cambiar como la vida propia o quizás porque existan "intereses"
en otras personas como puede ser una pareja en la que en estos momentos te
vuelcas con cada problema de manera desesperada.
Si
tienes un día triste, ahí esta él, un problema familiar, también está ahí...
una bronca en casa, otra con las amigas, un bajón por no tener algo
imprescindible en la vida, siempre él, SIEMPRE!!!
Es
entonces cuando empiezas a replantearte muchas cosas, cuando comienzas a soñar
de nuevo con un futuro al lado de esa persona porque es con él con el que deseo
compartir las risas, alegrías, sorpresas... compartir la vida, mi vida!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario